COMUNICACIÓN ORAL SINGULAR

Entrada 3

Para esta tarea, he elegido centrarme en la comunicación oral singular, que es cuando una persona habla a un grupo. Al revisar mis propias experiencias al exponer, me di cuenta de que un elemento es clave: el lenguaje corporal. No importa qué tan bien preparemos el tema; si nuestra postura, nuestros gestos o nuestra mirada no son seguros, el mensaje se debilita. En este documento, explicaré cómo aprender a usar mi cuerpo intencionalmente me ha ayudado a proyectar más confianza y autoridad, demostrando que el lenguaje no verbal es la base de un discurso efectivo.


Desarrollo 


La Postura: El Fundamento de la Confianza

​La postura es el punto de partida de toda comunicación singular, ya que es lo primero que percibe la audiencia. Mi experiencia me demostró que una postura encorvada o demasiado relajada se traduce automáticamente en falta de preparación o inseguridad.

​Impacto de la Inseguridad: Solía cruzar los brazos o mover el peso de mi cuerpo constantemente, lo cual, sin darme cuenta, enviaba una señal de barrera y distracción.  Esta inestabilidad física impedía que mi voz tuviera el soporte adecuado, haciéndola sonar más débil.

​Mi Cambio Personal: pies separados a la altura de los hombros, espalda recta y hombros ligeramente hacia atrás. Esta simple corrección no solo mejoró mi apariencia, sino que me dio un anclaje físico, ayudándome a controlar los nervios y a proyectar una imagen de solidez y dominio del tema.

​Los Gestos: De la Distracción al Énfasis Intencional

​En el contexto singular, las manos son herramientas poderosas. Antes, mis manos eran una fuente de ansiedad: las metía en los bolsillos, jugaba con objetos o realizaba movimientos nerviosos. Estos micro gestos desviaban la atención de mi mensaje principal.

Empecé a utilizar mis manos dentro de lo que se conoce como la "zona de poder" (entre el pecho y la cintura). Esto me permitió usar gestos amplios para mostrar amplitud de ideas y gestos más contenidos para transmitir precisión. Mis manos pasaron de ser un problema a ser un apoyo visual crucial para el discurso.

El Contacto Visual: Creando una Conexión Genuina

​En la comunicación singular, la falta de contacto visual es quizás el error más grave, pues rompe la conexión con la audiencia. Mi error inicial era mirar fijamente mis notas o a un solo punto sobre las cabezas de la gente.

El Efecto del Escaneo: Aprendí a "escanear" a la audiencia, manteniendo contacto visual con una persona o un grupo por unos pocos segundos antes de mover mi mirada a otro.  Este simple patrón hace que cada persona en la sala sienta que se le está hablando directamente.

Proyección de Credibilidad: Mi experiencia me mostró que cuando hacía contacto visual directo, el público asentía o mostraba mayor interés. Este feed back no verbal me daba seguridad y reforzaba mi credibilidad. El contacto visual transforma la exposición de un monólogo impersonal a un diálogo directo con cada miembro de la audiencia.

Conclusión

Queda claro que el éxito en la comunicación singular depende enormemente de cómo usamos nuestro cuerpo. Mi experiencia me enseñó que, si mi lenguaje corporal era temeroso, la audiencia no me tomaba en serio. El simple acto de pararme firme y usar las manos para enfatizar, en lugar de esconderlas, cambió totalmente la dinámica. Por lo tanto, afirmo que el lenguaje corporal es la herramienta más poderosa del orador, porque es lo primero que ve la audiencia y lo que define si el mensaje será recibido con credibilidad.


Referencias

Comentarios

Entradas populares de este blog

Influencia de las redes sociales en la forma de comunicarnos

FARENHEIT 451 Y SU RELACIÓN CON: LA COMUNICACION ORAL Y ESCRITA